- Introducción
- La historia y las funciones de las cuevas de Mogao
- La fundación y desarrollo de las cuevas
- Diseño y decoración de las cuevas
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Diseño básico
- Estatuaria
- Motivos de los murales
- Apsara
- Músicos
- Los mil Budas
- Guerreros Vajra
- Donantes
- Diseños decorativos
- Símbolos de auspicio
- Glosario de las referencias principales de los murales
- Síntesis cultural y desarrollo
- Periodización de las cuevas

Existen muchas variaciones en la arquitectura, escultura y murales de las 492 cuevas construidas a lo largo de un período de más de mil años. Aquí ofreceremos una introducción de las temáticas básicas presentes en la mayoría de las cuevas.

Diseno Basico

El diseño de cueva más básico es una habitación rectangular. Las cuevas de meditación o “chanku”, tienen dos pequeñas estancias destinadas a este fin a cada lado del hall principal. Un avance posterior sería la incorporación de un pilar de cuatro lados en el centro de este recinto cuya finalidad era crear un área de circunvalación alrededor de la cueva para los feligreses. Hasta bien entrada la mitad del siglo sexto, el techo de sección transversal de la cueva se presentaba generalmente como la parte superior de una U invertida, también conocida como techo de “cazo invertido”. Más  tarde, se desarrolló una estructura en dosel, tomando como modelo la sombrilla imperial.

Mientras que la forma más básica de cueva tiene un altar en la habitación occidental, las cuevas con una columna central pueden tener de uno a cuatro altares instalados en las caras anchas de la misma. Dentro de los altares y de los nichos en los muros están colocadas estatuas de estuco pintadas. Cada centímetro de las paredes está cubierto de coloridos murales, con la noción de plenitud como tema fundamental de muchos de ellos. Los suelos están frecuentemente cubiertos con baldosas cocidas en forma de loto. Los techos suelen presentar  los modelos de tablero de ajedrez o de casetones. ( Ver “Diseños decorativos”  en una sección posterior)

De los cuatro muros, el más importante es el occidental, opuesto a la entrada situada en el este para lograr una vista destacada. El tema predominante de la cueva está pintado en el centro. Arreglos comunes para esta imagen central incluyen pinturas monotemáticas, de grupos, secuencias a modo de cómic en pequeñas tablas, ilustraciones gigantescas de los sutras y pinturas panorámicas (en las que el muro está dividido habitualmente en seis partes pintadas a modo de una pantalla). Dependiendo de la moda decorativa y de si el propósito de la pintura era representar a un individuo, un paisaje, una deidad o una historia, podían elegirse varios formatos para distribuir el espacio de muro alrededor de la imagen central.

 

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Estatuaria

Los murales son los componentes principales del arte de Dunhuang. Ésta es la coyuntura apropiada para introducir la organización y temática comunes de las estatuas pintadas de estuco.

Las primeras cuevas representaban a Buda (el Iluminado) como Maitreya (el Buda del futuro) o como Sakyamuni (el Buda histórico, el príncipe Siddartha Gautama) con Bodhisattvas ayudantes  a ambos lados. Lo más frecuente es encontrar al Buda en posición de meditación, una referencia al propósito original de las cuevas sagradas. Durante la dinastía Wei del Norte (439-534), se añadieron dos discípulos a esta disposición: Ananda (el joven primo de Sakyamuni, conocido por su inteligencia) y Kasyapa (un firme discípulo famoso por su estricta devoción). Con esto se aumentó el grupo a cinco.

Desde la dinastía Tang (618-907), habitualmente de siete a diez estatuas se agrupaban alrededor del Buda en orden jerárquico. Además de los discípulos y Bodhisattvas, aparecerían Lokapalas (guardianes guerreros), guerreros Vajra (protectores de la ley budista) y asistentes arrodillados. Éstos últimos serían reforzados por las pinturas en la pared detrás de las estatuas. Por ejemplo, tras las estatuas de los dos discípulos Ananda y Kasyapa puede haber pintados ocho monjes eminentes, alcanzando la cifra de los diez discípulos principales de Buda.

Las tres estatuas más famosas de las Cuevas de Mogao pertenecen a la temprana dinastía Tang (618-781),  y son los Budas del Norte y de Sur,  de 33  y 26 metros de alto (100 y 80 pies aprox.), y el monumental Buda dormido, de 16 metros de ancho (50 pies). Debido a que el Buda del Norte ha sido objeto de muchas renovaciones, la primera de ellas datada en el siglo X, es el Buda del Sur el que suele atraer mayor atención.

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Motivos de los murales

Apsara

Procedentes de la mitología hindú, una apsara es una cortesana celestial. En India eran representadas originalmente como músicas desnudas y aureoladas montadas en las nubes y esparciendo pétalos de flores. Cuando esta figura mitológica viajó de la India al clima cultural más conservador de la China confuciana, su osada presentación fue suavizada. Las apsara de la las Cuevas de Mogao no viajan sobre las nubes ni están pintadas con halo. Del mismo modo, la poderosa sexualidad de la figura hindú ha sido anulada; sólo el torso está descubierto, y está parcialmente oculto por la introducción de un largo pañuelo persa flotando alrededor del ángel volador.

Con frecuencia, estos seres mitológicos se utilizan para decorar loa anchos márgenes a lo largo de la parte superior de los muros, comúnmente en las divisiones entre la pared y el techo o formando parte del diseño de la propia techumbre.

Para el desarrollo pictórico de la apsara, por favor consúlte la galería de fotos de las Apsaras.

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Músicos

Existen tres distintos tipos de música representada en las Cuevas de Mogao, aquella que corresponde a la China del interior, la que pertenece a las regiones occidentales (las actuales provincias de Gansu, Ningxia y Xinjiang) y, por último, la “música celestial”, tomada originalmente de la tierra de Buda y empleada con fines litúrgicos y meditativos.

Las cuevas anteriores a la Dinastía Tang subrayan la importancia de la música litúrgica representando con frecuencia a sus músicos en la franja superior de los muros, una ubicación semejante a la de la apsara.

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Los mil Budas

Uno de los nombres alternativos de las Cuevas de Mogao es las "Cuevas de los mil Budas", no debiendo tomar este número literalmente. Primero, se refiere a la densidad de las incontables imágenes y estatuas de Buda en las cuevas; en segundo lugar, la expresión de los mil Budas o "qianfo" se utiliza asimismo para referirse a las figurillas en miniatura pintadas según un determinado patrón en muchos de los muros. Un estereotipo se agrupa con cuatro o cinco copias de colores diferentes, repitiéndose este grupo a lo largo del muro para crear una miríada concentrada de imágenes de Buda. La intensidad de esta repetición está diseñada para animar el misticismo religioso alrededor del "reino del Buda".

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Guerreros Vajra

Estos son los guardianes de feroz aspecto de la dharma (la Ley Budista) que en muchas cuevas aparecen en la parte inferior del muro. Poseen una constitución poderosa y suelen representarse con los brazos alzados o realizando ejercicios marciales. Durante la dinastía Tang particularmente, su físico y musculatura fueron exagerados con fines estéticos.

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Donantes

Generalmente, los donantes pueden identificarse por la presencia de rótulos junto a su imagen. A diferencia de las cuevas sagradas indias, que no incluyen retratos de donantes; en las tempranas cuevas chinas del siglo IV, ya son representados, solo que lo hacen como una clase de individuo más que como individuos en sí mismos. Una caracterización mínima, además de los nombres, distinguía a los cientos de imágenes pintadas como complementos en la parte inferior de las paredes. Los donantes estaban orgullosos sólo con verse incluidos en los frescos como veneradores del Budismo.

Con la dinastía Tang (618-907), la representación de donantes cambió de modo significativo. Aparecen en tamaños superiores al real a cada lado del corredor que lleva a la cueva, así como en la pared oriental, directamente opuesta al muro occidental principal, e incluso saludando a las deidades Budistas situadas frente a ellos. De hecho, la cueva 98 contiene 169 retratos de miembros de la distinguida familia local Cao, y en la cueva 220, conocida como la “Cueva de la familia Zhai” están representadas 10 generaciones de dicho linaje. Lo que había comenzado como una extensión de la preestablecida ética confucionista de adoración a los ancestros, había pasado a cumplir el rol de sala del clan: al propósito principal de las Cuevas de Mogao como lugar de adoración budista se había añadido un fin secundario como sala del clan. La presentación de los donantes no sólo difería en tamaño y número; mientras la plasmación de las deidades se encontraba limitada por antiguas convenciones, la representación de los laicos evolucionó de acuerdo con los dictados de la moda.

Por ejemplo, los vestidos de los dioses se mantienen dentro del estilo hindú mientras que los de los donantes varían. Del mismo modo, el gusto por las formas voluminosas durante la Dinastía Tang queda reflejado en las bien alimentadas papadas de los donantes de este periodo. La inviolabilidad de los convencionalismos a la hora de pintar a los dioses se extiende a la aplicación de los colores. La técnica original de inspiración india de la perspectiva tridimensional sigue usándose a lo largo de los siglos en la representación de deidades, mientras que los perfeccionamientos en la aplicación del color se introducen constantemente en las figuras laicas (ver Técnicas de Pintura).

 

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Diseños decorativos

Hacia el periodo Tang inicial (618-781) tuvo lugar una importante innovación en el diseño de las cuevas: el paso del patrón de una U invertida a un diseño abovedado, basado en la sombrilla del emperador. Desde su introducción, esta novedad resultaría en posteriores desarrollos en el diseño de cuevas. El primero de ellos sería la inclusión de un compartimiento en el cuadrado del techo de dosel. Se trata de un cuadrado pintado, usualmente decorado con un motivo circular representando un loto. Puede realzarse combinándose con decoración de tipo orejas de conejo, así como emblemas chinos tradicionales.

La segunda evolución en este periodo es la disminución de la preponderancia de las apsara (cortesanas celestiales) y deidades (los mil Budas) en favor de un mayor protagonismo de las formas geométricas y florales, que pasarían a ser primordiales en muchos de los nuevos modelos. La rica variedad de estos nuevos patrones resultó en un amplio abanico de diseños, desde los florales (lotos, granadas y hojas de curry, entre otros muchos) a los geométricos (inspirados en ramas cruzadas y dragones danzantes, entre otros) y patrones textiles.

Otro área de desarrollo decorativo es la vestimenta. Evidencias arqueológicas de  los lugares de enterramiento de la dinastía Tang, particularmente en la zona de Turpan, han descubierto ejemplos de los hermosamente tejidos diseños de complicados brocados que están representados en los murales y estatuas de estuco de las Cuevas de Mogao. El desarrollo del vestido puede verse claramente en las figuras de los donantes.

 

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Símbolos de auspicio

El objetivo de esta sección no es familiarizar a los lectores con los significados e historia de los símbolos de auspicio, sino, en su lugar, acercarle someramente a un fenómeno fascinante que ayuda a explicar el enorme significado de las Cuevas de Mogao para la historia del arte del Asia Central.

Comenzando en la última mitad de la dinastía Tang (781-907) y siguiendo el extraordinario florecimiento del tráfico a lo largo de la Ruta de la Seda, símbolos de buen augurio de Asia Central y el Norte de la India se reprodujeron en las paredes de las Cuevas Mogao. Como resultado de guerras y destrucciones varias en su lugar de origen, es aquí donde, en ciertos casos, han sobrevivido los únicos ejemplos de algunos de estos símbolos importados.

 

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