- Introducción
- La historia y las funciones de las cuevas de Mogao
- La fundación y desarrollo de las cuevas
- Diseño y decoración de las Cuevas
- Glosario de las referencias principales de los murales
-
Históricas
-
Religiosas
- Budas
- Bodhisattvas
- Ilustración de las Historias
- Las historias de Hetuprataya
- Las historias de Hetuprataya
- Sutras (Enseñanzas)
- Temas de la Mitología Tradicional China
- Dioses y Diosas
- Animales Celestiales
- Síntesis cultural y desarrollo
- Periodización de las cuevas

Esta sección presenta los personajes e historias de mayor prominencia histórica y religiosa incluidos en los murales de las Cuevas de Mogao. Como los frescos fueron pintados a lo largo de mil años y cubren más de 2000 años de historia secular y religiosa, esta muy abreviada introducción es, de por sí, bastante larga. Cuanto más tiempo pase familiarizándose con los contenidos de las Cuevas, más disfrutará al visitarlas. Como alternativa, puede que le interese llevar esta información en el  momento de ir a verlas

Históricas

Zhang Qian

Zhang Qian es el general que exploró por primera vez la Ruta de la Seda para el emperador de China.

En el 138 a.C. el emperador Wu de la dinastía Han decidió forjar alianzas militares con los reinos occidentales del Noroeste, donde estaban sus grandes enemigos, los Xiongnu, para preparar un ataque conjunto. Encargó esta misión al general Zhang Qian, dándole un centenar de sus mejores hombres y obsequios valiosos para sellar los pactos militares. Trece años después, tras haber pasado diez años como prisionero de los Xiongnu, el general Zhang regresó a la corte imperial Han solamente acompañado por un miembro más de la partida original. A pesar de no haber logrado establecer una sola alianza, el general Zhang  cautivó a la corte con información acerca del pujante movimiento comercial en 36 reinos al oeste de la frontera china. Lo que más atrajo el interés comercial del emperador fue su descripción de las magníficos caballos que había visto en el Valle de Ferghana (las actuales Kirzigistán, Uzbekistán y Tayikistán); corceles que eran fuertes y rápidos, más que ningún otro en China, y tan portentosos que harían invencible al ejército chino. (Esta raza, conocida como “Hanxue Ma”, literalmente “el caballo que suda sangre”, sería rebautizada posteriormente por el emperador como “Tianma” o “caballo celestial”.)

Las subsiguientes expediciones comerciales y diplomáticas al Valle de Ferghana fracasaron en la obtención de caballos, precipitando dos invasiones chinas a gran escala, la segunda de las cuales, en 102 a.C., llevó a la conquista de los territorios entre China y el Valle de Ferghana. Los chinos no sólo se hicieron con los caballos sino también con los mercados extranjeros en los que vender sus productos.

Xuan Zang

Xuan Zang es el monje budista más famoso en China, inmortalizado en la novela del siglo XVI  “Viaje al Oeste”, siendo también conocido como el Rey Mono.

Nacido en el seno de una familia pobre, Xuan Zang se convirtió en monje a los once años. Para cuando alcanzó los 26 años, estaba tan disgustado con las pobres traducciones de los textos budistas que decidió viajar al Norte de la India para descubrir los textos sánscritos originales. Dado que los viajes internacionales estaban prohibidos por el emperador Taizong (r. 626-649) de la dinastía Tang, Xuan Zang se disfrazó y se unió a un grupo de mercaderes del Asia Central que se dirigían al Oeste por la Ruta de la Seda. Diecisiete años después, en el 645, y habiendo viajado por dieciséis países, regresó a la capital china Chang’an (la moderna Xi’an). Allí escribiría la Relación de las Regiones Occidentales, una detallada descripción de sus viajes que ofrecieron a las autoridades información actualizada sobre los países del Asia Central. El emperador autorizó la traducción de los nuevos manuscritos en sánscrito y construyó, de acuerdo con un diseño indio, la Pagoda de la Gran Oca como lugar de emplazamiento de los textos.

Zhang Yichao

Zhang Yichao fue un general chino de la etnia Han que liberó la región de Dunhuang para la Dinastía Tang (618-907) de las fuerzas tibetanas ocupantes.

Durante la Dinastía Tang, la región de Dunhuang se conocía como Shazhou (Región de arena). En 755, dos grandes insurrecciones en el corazón de China forzaron al emperador Tang a movilizar a sus tropas estacionadas en Shazhou. Como resultado, el área quedó relativamente desprotegida y, tras una batalla de 11 años, en 776 las fuerzas tibetanas se asentaron en el territorio. De acuerdo con las historias chinas, la ocupación tibetana fue una época de sufrimiento espantoso para la población china étnicamente Han, y no fue hasta el estallido de una rebelión local en 848 que el aristócrata local Zhang Yichao pudo aprovecharse de los disturbios para llevar a su ejército a la victoria sobre los tibetanos. La familia Zhang continuaría rigiendo la región hasta el 920, cuando el liderazgo fue transferido a la familia Cao.

Para ver un mural de Zhang Yichao, por favor haga clic aquí.

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Religiosas

Budas

Las deidades representadas se incluyen típicamente en una de estas tres categorías:

(1) Episodios de la vida del Buda histórico.
(2) Budas del pasado, presente y futuro
(3) Trikaya

Episodios de la vida del Buda histórico

Sakyamuni o “Sabio de los Sakyas” era el hijo del líder de los “Sakyas”, una casta guerrera del Norte de la India. Conocido como el buda histórico, el príncipe Siddartha Gautama vivió 80 años entre los siglos VII y VI a.C. Dejó su casa a los 29 años en busca de la iluminación. Su biografía, desde los augurios asociados a su nacimiento, hasta su iluminación y de ahí a su cremación, ofrece el contenido de una gran parte del arte budista alrededor del mundo. La  letra cursiva en la siguiente sinopsis presenta los episodios de su vida  que han sido pintados con más frecuencia.

Una noche, la futura madre de Siddartha soñó que un bodhisattva montado en un elefante blanco descendía sobre ella en medio de una música celestial. Los gurús de la corte interpretaron el sueño como indicación de que una deidad había entrado en el vientre de reina. Pronto ocurrió que la reina había quedado, de hecho, embarazada. Poco después, la reina, alzando su brazo derecho, dio a luz a un hijo, Siddartha, de su lado derecho. Un loto floreció en cada uno de los siete pasos que el recién nacido dio en las cuatro direcciones. La Naturaleza celebró el nacimiento con treinta y dos milagros de buen augurio, como la purificación de todos los ríos y quinientas cabezas de ganado dando a luz.

Sin embargo, pasado el tiempo, el joven príncipe se sentía infeliz; así que el rey organizó un torneo para casarle con una princesa local. En el camino, un elefante blanco bloqueó las puertas de la ciudad hasta que el joven príncipe Siddartha le echó. Durante la competición contra su inteligente primo Ananda por la mano de la princesa, Siddartha lanzó su flecha a través de siete tambores de hierro (en algunas versiones de esta historia las flechas atraviesan árboles en lugar de tambores de hierro). A pesar de este casamiento y de otros dos más arreglados por su padre para animarle, el príncipe seguía deprimido. El rey, pues, intentó distraerle con una excursión fuera del protegido recinto del palacio. El príncipe vio entonces a un anciano en la puerta este de la ciudad, a un enfermo en la puerta meridional, un funeral en la occidental y a un monje en la entrada norte.

En los campos próximos, sintió dolor al ver animales y pájaros devorándose unos a otros. Habiendo quedado profundamente sacudido por la visión de los problemas fundamentales de la vida y como comienzo de su búsqueda espiritual, el príncipe abandonó el palacio montado en un caballo, se puso las ropas de un monje y se cortó el pelo (renunciando con ello a sus antiguos valores).

Con otros cinco jóvenes monjes, Sakyamuni buscó la iluminación a través de la meditación y estricta penitencia, ayunando hasta que le faltó poco para morir. En el último momento, Sakyamuni se dio cuenta de que, más que ayudarle, la penitencia estaba incapacitándole para lograr su objetivo y se separó del grupo. Entonces, Sakyamuni resolvió meditar hasta haber alcanzado la iluminación, viéndose esta empresa dificultada por las agresiones del espíritu maligno Mara. Cuando estaba a punto de alcanzar  la iluminación, Mara le preguntó con qué derecho la buscaba, momento en el meditabundo Sakyamuni, sentado con su mano izquierda sobre el regazo,  movió su mano derecha hacia la tierra, esquivando así el último obstáculo dispuesto por Mara para impedirle obtener la iluminación. Buda (el Iluminado), viendo la ignorancia que le rodeaba, al principio decidió no iniciar a otra gente en la dharma (Ley Budista). Sin embargo, tras haber sido convencido por algunas deidades, ofreció su primer sermón a sus cinco compañeros anteriores y a un grupo de ciervos en Samath. Sus enseñanzas se extendieron y su popularidad aumentó hasta pasar a guiar un grupo de discípulos.

Un día en que sus discípulos estaban envueltos en grandes discordias, el Buda se retiró a un bosque donde un elefante le sirvió. Viendo esto, un mono subido a  un árbol cercano, descendió para ofrecerle miel. Después de espantar las abejas de la miel, el Buda la aceptó complaciendo así al mono.

Después de haber visitado a su padre para enseñarle la dharma y resolver sus diferencias, ascendió al Cielo Tushita para ver a su madre, que había muerto al poco de dar a luz. Frecuentemente se representa bajando una escalera desde el cielo después de esta visita.

Tras muchos años de enseñanza, Buda abandonó finalmente el mundo para entrar en el Nirvana. Comúnmente, el Buda se presenta tendido sobre un lado (Buda dormido), rodeado de tristes discípulos y seguidores. El episodio con que concluye esta serie pictórica se refiere a la cremación del cuerpo de Buda seguida de la distribución de sus restos entre ocho estupas.

Buda de los tres períodos

Cuando Buda (Sakyamuni) estaba a punto de morir, dijo: “No soy el primer Buda sobre la tierra, y tampoco he de ser el último. Antes, muchos Budas aparecieron en el mundo. A su debido tiempo, otro Buda surgirá en este mundo, uno Santo, uno Supremamente Iluminado, dotado de sabiduría, con actitud benevolente, conociendo el universo, un líder incomparable de los hombres, maestro de dioses y hombres. Os revelará las mismas Verdades Eternas que yo os he enseñado. Proclamará una vida religiosa, plenamente perfecta y pura, como la que yo ahora proclamo. Será conocido como Maitreya, que significa amabilidad o amistad.”

Sakyamuni predicó que era el séptimo en una sucesión de Budas. Los nombres de sus predecesores, por orden, son Vipasyin, Sikhin, Visabhu, Krakucchanda, Kanakamuni y Kasyapa. Como se ha explicado anteriormente, el Buda del futuro es Maitreya. Usualmente plasmado como un tipo gordo de risa afable, se dice que en el presente está enseñando en el Cielo Tushita, preparándose para su descenso a la Tierra en forma humana en unos 1500 años, es decir, 4000 años después del nirvana (Iluminación) del Buda Sakyamuni.

Trikaya

La Doctrina de las Tres Encarnaciones se desarrolló en con la Escuela Mahayana de Budismo. Se trata de una reinterpretación del Buda, identificándole con tres cuerpos: apariencia, gozo y dharma (Ley Budista). Estas tres personificaciones se refieren a tres dimensiones distintas, que, de forma simplificada, están asociadas a la jerarquía de la existencia: Buda histórico (Sakyamuni Buda), espíritu (Avalokiteshvara Bodhisattva; un iluminador) y la esencia última (Amitahba Buda; el Buda de la luz infinita y de la percepción perfecta).

 

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Bodhisattvas

El término bodhisattva tiene distintos significados dependiendo de si la cultura local está más influenciada por el budismo Mahayana o el Theravada. En China, donde el primero es el más generalizado, un bodhisattva es el ser que, movido por la compasión, ha renunciado al último estado de la Iluminación por la salvación de todos los otros seres que sienten. (En el Budismo Theravada, es alguien en el camino hacia la Iluminación.)

En la India, los bodhisattvas se pintaban desnudos, como manifestaciones idealizadas de las formas masculinas y femeninas. Cuando estas imágenes fueron importadas a China, los pintores omitieron su impudente desnudez y los adaptaron a los estereotipos éticos confucianos. Vestidos con largas túnicas, su santidad quedaba fuertemente definida por su asexualidad e intemporalidad.

Con la Dinastía Sui (581-618) comenzaría un proceso de afeminamiento. Los bodhisattvas se representarían con más frecuencia con cuerpos femeninos. Desde la primera etapa de la dinastía Tang (618-781) y especialmente en las pinturas de los paraísos budistas, la belleza de los bodhisattvas femeninos sería continuamente enfatizada. Pronto, las imágenes de los  bodhisattvas serían comparados con las bellezas de palacio y viceversa, pareciendo que los artistas estaban más preocupados por satisfacer el deseo de los visitantes de ver bodhisattvas bajo la apariencia de mujeres hermosas que en reflejar las cualidades inherentes de los mismos. Para ver un mural de los bodhisattvas, por favor haga clic aquí.

Avalokiteshvara

El bodhisattva de la Compasión es el más popular, especialmente en China. Originalmente pintado como hombre en las Cuevas Mogao, Avalokiteshvara sería posteriormente asociado con la madre de la raza humana y pronto pasaría a ser venerado en China y representado en las Cuevas de Mogao bajo la forma femenina de la diosa Guanyin.

Cuando aparece como hombre, Avalokiteshvara suele estar de pie vestido cubierto de gemas y joyas diversas; como Guanyin, sostiene una vasija blanca con un loto en su interior.

Manjusri

Sakyamuni, el Buda histórico, aparece frecuentemente acompañado de los  Bodhisattvas Manjusri y Samantabhadra.

Manjusri era el iniciador y maestro de los budas del pasado y, de acuerdo con los pronósticos, será el mentor del futuro Buda, Maitreya.  Es el Bodhisattva de la Maravillosa Virtud y Gentil Majestad y habitualmente aparece junto un león.

Samantabhadra

Samantabhadra representa la virtud universal. Ejemplar en la ejecución de los usos trascendentales y votos del Buda, tradicionalmente figura con un elefante de seis colmillos bajo él. Los seis colmillos simbolizan las seis cualidades que llevan a la iluminación: caridad, moralidad, paciencia, energía, meditación y sabiduría

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Ilustración de las Historias

Las Fábulas de Jakata

Las fábulas de Jakata relatan los nacimientos anteriores de Buda en distintas formas humanas y animales. Dado que no hay espacio suficiente para dar un listado completo de las fábulas que figuran en las Cuevas de Mogao, nos limitaremos a introducir la sinopsis de tres populares cuentos.

El rey Chandraprabha ofrece su cabeza a los herejes

El rey Chandraprabha era un gobernador tan benevolente que suscitó los celos de su vecino, el rey Pinosina. Éste ofreció la mitad de su reino y la mano de su hija a quien pudiera entregarle la cabeza de su rival.  El hereje Raudraksha aceptó el reto, habiendo de sortear muchos obstáculos para llegar al palacio. Conociendo la intensidad de la fe del rey Chandraprabha (esto es, su anhelo budista por separarse del deseo y del sufrimiento nacido del amor a uno mismo), Raudraksha simplemente rogó al rey que le cediera su cabeza. Movido por su profunda fe, el rey aceptó “renunciar a su cabeza impura  para proporcionar una fortuna a Raudraksha”, punto en el que el hereje alzó su espada para separar la preciada cabeza del cuerpo del rey. No obstante, el Dios Árbol paralizó los miembros del hereje intercediendo a favor del monarca.”¡Para!” Suplicó el rey Chandraprabha” He ofrecido mi cabeza como limosna 999 veces bajo este mismo árbol. Esta ha de ser la milésima vez que la ofrezco. Por favor, no le detengas.” Así Raudraksha, liberado del encantamiento, procedió a cortar la cabeza del rey.

El rey Chandraprabha obtuvo un gran mérito en su búsqueda de la iluminación, mientras que Raudraksha sólo ganaría descrédito por su persecución de los placeres sensuales.

El Príncipe Sattva se entrega a la Tigresa Hambrienta

Un rey tenía tres hijos, el menor de los cuales se llamaba Sattva. Un día en que todos fueron al bosque, el Príncipe Sattva vio una tigresa tan hambrienta que estaba a punto de comer sus propios cachorros. Resuelto a evitar semejante abominación, el príncipe se tendió frente a la tigresa para dejarse comer. La tigresa, sin embargo, estaba demasiado débil para hacerlo. El príncipe Sattva se agujereó el cuello con un palillo y derramó su sangre en la boca de la tigresa. Esto dio a la tigresa la energía para darse un festín con el resto de su cuerpo. Cuando los hermanos del príncipe encontraron sus restos, comprendieron la naturaleza del sacrificio de su hermano pequeño y levantaron una estupa en su memoria.

El Ciervo de Nueve Colores salva a un hombre ahogándose

Un hombre se libró de morir ahogado gracias a un hermoso ciervo de nueve colores y cuernos de plata. Como agradecimiento, el hombre se ofreció a convertirse en esclavo del ciervo, pero éste rehusó limitándose a pedirle que mantuviera en secreto el paradero del bellísimo animal.

Poco después, habiendo soñado la reina con el ciervo multicolor, pidió al rey que le consiguiera un vestido hecho con su piel. Al día siguiente, el amable rey publicó un edicto en el que ofrecía tierras y riquezas a quien ayudara a capturar al ciervo. Superado por la avaricia, el hombre que había sido rescatado por el ciervo, reveló al rey el secreto de su  paradero.

El ciervo de nueve colores yacía dormido cuando el rey se aproximaba, acompañado de un escuadrón de tropas y del informante. Viendo a su amigo en semejante peligro, el cuervo graznó sonoramente para sacar al ciervo de su sopor. Sin embargo, para cuando se dio cuenta de la situación, era demasiado tarde; el ciervo estaba rodeado. Enojado, el ciervo reprochó al informante haber roto su promesa después de que él le había salvado la vida. La conducta deshonesta del informador indignó al rey. Antes que verse asociado a tan vil traición, ordenó liberar al ciervo y castigar al delator.  Su reina, al verse privada del vestido, murió presa de la furia.

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Las historias de Hetuprataya

Esta categoría de historias ensalzan los poderes mágicos del Buda en su rescate de seres sufrientes. Otra vez, el espacio nos limita a algunos ejemplos.

La señora Sumati invoca al Buda

La señora Sumati, seguidora de Buda, estaba casada con un acaudalado infiel llamado Anabindi. Con ocasión de la boda de su hijo, Anabindi organizó un banquete para celebrarlo invitando a 6000 infieles. Viendo a estos herejes, la señora Sumati se negó a asistir al banquete. Sólo cuando su esposo la complació invitando a su gurú Sakyamuni, cedió y aceptó tomar parte en las celebraciones. La señora Sumati quemó incienso en el balcón de su dormitorio para invocar a Buda, y los invitados salieron afuera para ver su descenso. Tan pronto como olió la ofrenda del incienso, el Buda envió primero a su discípulo Gandha con una gran caldera, tras lo cual, cada uno de  sus 10 discípulos principales se transformaron en 500 árboles en flor, becerros, pavos reales y garudas, o bien montando 500 dragones, cisnes, tigres, leones, caballos y elefantes, así como con 500 montañas esmeralda. Sakyamuni, el buda histórico, fue el último en descender. Utilizó sus poderes mágicos para subyugar a los herejes y todos los miembros de la familia de Sumati pasaron a ser sus discípulos.

Conversión de los 500 bandidos

500 bandidos tenían aterrorizado al reino de Magadha. El rey, por tanto, envió un gran ejército, los capturó y, como castigo, les cortó la nariz, las orejas y los ojos. Escondidos en los bosques, los lamentos de los bandidos llegaron a oídos del Buda, que usó medicina para devolverles la vista. Tras escuchar la prédica del Buda, tomaron los votos sagrados y se convirtieron en monjes. Para ver detalles de los bandidos, por favor haga clic aquí.

Bhiksuni Suksma habla de sus experiencias

Estando felizmente casada y siendo ya madre de un hijo, con ocasión de su segundo alumbramiento, Suksma decidió viajar con su familia para visitar a sus padres. En el camino, su esposo fue atacado por una serpiente venenosa y murió. A pesar de ello, continuó el viaje con sus hijos. Cuando les estaba ayudando a cruzar un río, un lobo despedazó a su hijo menor en una de las orillas mientras el mayor se ahogó cruzando desde la otra. Poco después sabría por un amigo que sus padres habían sido quemados vivos en un incendio.

A pesar de su profunda amargura, unos años después volvió a casarse, pero un madrugada, su marido volvió bebido a casa y mató a su hijo recién nacido. Ella huyó antes de que él pudiera hacerle daño. Viviendo en un cementerio, conoció a un viudo, se enamoró y volvió a casarse. Después de siete días, su nuevo marido murió de una enfermedad y, de acuerdo con la tradición local, fue enterrada viva junto a él. Antes de asfixiarse, un grupo de ladrones saqueando la tumba la liberaron. Atraído por su belleza, el cabecilla la hizo su esposa; sin embargo, una vez apresado por el gobierno, el ladrón fue decapitado por sus crímenes y , de nuevo, Suksma fue enterrada viva con su marido. Esta vez, fueron lobos hambrientos quienes excavaron la tumba. En ese momento Buda apareció e hizo de ella una de sus discípulas preferentes.

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Sutras (Enseñanzas)

El Budismo establece que la certidumbre última no puede comunicarse, por lo que las pinturas de los Sutra se limitan a comunicar las ideas principales de un sutra  y así ayudar al descubrimiento de la verdad por parte de quien la busca. Tradicionalmente, los sutra eran transmitidos oralmente en forma de cánticos en grupo; sólo en el siglo I a.C.  serían registrados por escrito. En ese tiempo, la palabra escrita tenía un valor secundario frente a los cánticos colectivos, teniendo como finalidad la correcta transmisión de las enseñanzas del Buda. La literatura nunca fue relevante en el desarrollo del Budismo, por lo que las representaciones de los sutras eran un modo comparativamente significativo de  preservar el canon cultural Budista. Como resultado, actualmente, las paredes de la Cuevas de Mogao contienen el único vestigio de algunos de los sutras, tras haberse perdido los cánticos y registros escritos de los mismos.

Los sutras pasaron a ser un tema a incluir en las Cuevas de Mogao en la dinastía Sui (581-618). Con la dinastía Tang (618-907) serían un eje principal. Los frescos más famosos son los Sutras de El Paraíso Occidental de Amitabha, pintado durante la primera etapa Tang (712-781).

El Paraíso Occidental de Amitabha

Amitabha es el Buda que preside el Paraíso Occidental, una utopía Budista. Este paraíso es el tema más popular en los frescos de las Cuevas de Mogao. Amitabha está sentado sobre un trono con forma de loto en el centro del paraíso. A su lado están el bodhisattva Avalokiteshvara y el Buda histórico entre otros bodhisattvas. La composición está estructurada alrededor de un estanque en el centro y una serie de mansiones palaciales al fondo. Siendo la abundancia un rasgo axiomático del paraíso, hay una cantidad desmesurada de bailarines, músicos, animales y seres celestiales poblando el mural.

Saddharma-pundarika o el sutra del Loto

El Sutra del Loto tenía una importancia especial dentro de China ya que insistía en la importancia de la fe por encima de cualquier otra característica de la empresa Budista. Al hacerlo, abrió el camino de la secta budista Tiantai, que se adelantó al desarrollo de la ordenación de monjas.  De los 28 capítulos, sólo unos cuantos han sido  ilustrados. Debido a la popularidad de Avalokiteshvara, el primer capítulo “el poder universal de Avalokiteshvara” es el que se ha pintado con más frecuencia. El bodhisattva se presenta con Buda en el centro de la composición rodeado de pequeños tableros relativos a otros sucesos relatados en el capítulo. Tal vez por la relevancia que tiene para la cultura China, las ilustraciones de este sutra tienden a incluir elementos de la vida cotidiana, tales como casas, viajeros, travesías marinas, tratamientos médicos y actividades religiosas.

El Sutra de Maitreya

El Buda del futuro, Maitreya, se presenta típicamente en una de estas dos escenas: reencarnado en el Cielo Tushita o convirtiéndose en Buda en el futuro. Algunas pinturas combinan las dos escenas colocándolas en las secciones superiores e inferiores. Bajo el Buda Maitreya, suele haber un estandarte decorado con siete clases de gemas, simbolizando lo efímero de la vida en contraposición con el nirvana como fuente de la felicidad última. En las imágenes del paraíso de Maitreya  se plasman milagros como, por ejemplo, el del néctar manando de la tierra, ropas para los pobres creciendo en los árboles y lluvias abundantes procurando siete cosechas en una sola estación.

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Temas de la Mitología Tradicional China

La incorporación de figuras de la mitología china a las grutas budistas es otro aspecto de la asimilación del Budismo en la cultura tradicional china. Las figuras taoístas presentadas a continuación están profusamente representadas en las Cuevas de Mogao.

Dioses y Diosas

La Reina Madre del Oeste (Xiwangmu): Retratada como una madre amorosa, frecuentemente acompañada de seis damas embarazadas, se asocia con los nacimientos y la medicina.

El Príncipe del Este (Dongwanggong): Emparentado con la Reina Madre del Oeste,  pero no es una figura tan poderosa.

Fuxi y Nuwa: Figuras masculina y femenina con torso humano y la mitad inferior de serpiente, Fuxi y Nuwa son dioses de importancia predominante asociados a la música. Fuxi se casó y copuló con su hermana menor Nuwa para engendrar al pueblo chino.

Dioses de los fenómenos de la Naturaleza:
Dios del Trueno (Leigong) gira al sonido de su tambor.
Dios del Relámpago (Pidian) empuña su yunque.
Dios del Viento (Fenglian) tiene cabeza de ciervo y alas.
Dios de la Lluvia (Yushi) hace brotar nubes y niebla.

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Animales Celestiales

Son los ángeles guardianes de las cuatro direcciones: el llamado Xuanwu, mitad tortuga mitad serpiente; Baihu, un tigre blanco; Zhuque, un pájaro rojo; y Qinglong, un dragón azul.

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