Un antiguo profesor de arquitectura de la Universidad Qinghua (la más importante universidad técnica de China), visitó a un amigo cuya oficina multinacional acababa de mudarse. Tan pronto como vio que la ventana del despacho de su amigo se dirigía al norte, el profesor se sobresaltó horrorizado. “Tienes que enladrillar esa ventana” advirtió al momento ” atrae mal qi”. El presidente de la compañía, sorprendido ante esta estrafalaria sugerencia, no le prestó atención. Tras algunos años de mala suerte, sin embargo, llamó a un experto en fengshui (o geomancia) de Hong Kong para revisar sus premisas. Y la primera recomendación fue... tapar la ventana del presidente.

Este sencillo ejemplo muestra cómo el universo oculto chino no se ha quedado encerrado en el pasado. Es un sistema de ideas frecuentemente prácticas que prevalece en distintos grados en todas las comunidades chinas contemporáneas, y que está practicándose cada vez más en el Oeste. Desde el calendario lunar al fengshui y hasta la medicina homeopática, el término “universo oculto” se refiere a un complejo sistema científico desarrollado en China desde el tercer milenio a.C. para explicar las actuaciones del universo. Su significado en la determinación de las filosofías chinas subsecuentes, del Mohísmo al Taoísmo y el Imperialismo es capital.

El Universo Oculto

Entre los siglos XXII y XII a.C., el pensamiento chino se integró en un robusto sistema de significación cosmológica y política. Incorporado en esta corriente había seis clases de artes ocultas, más específicamente: (1) astrología, (2) almanaques (3) los cinco elementos (4) adivinación por tallos (5) otros métodos de adivinación (6) el sistema de las formas (que incluye fisonomía y fengshui o geomancia). Los elementos básicos en la constitución de este elaborado sistema eran los Cinco Elementos que se pensaban componían el universo, estos son Agua, Fuego, Madera, Metal y Tierra. Cada uno de estos elementos básicos se agrupaba con fenómenos naturales, que se consideraban influyentes, creando así cinco grupos diferentes de fuerzas o poderes llamados los Cinco Poderes. De ahí que  el elemento fuego, cuyo atributo básico es el calor se agrupara con la dirección Sur, el momento del medio día y la estación del verano. Del mismo modo, los cuatro elementos Fuego y Agua y Madera y Metal se agrupaban con fenómenos físicos similares y se catalogaban dentro de conjuntos opuestos de Poderes dinámicamente interactivos. El quinto elemento, Tierra o suelo, se incorporó en este esquema, de forma un poco forzada, para tener el quinto de los cinco Poderes.

Los Cinco Poderes

Como los antiguos asumían que la naturaleza respondía a las acciones humanas, la interacción de los Cinco Poderes se explicaba de un modo que relacionaba los cambios en el tiempo y espacio con la conducta humana Así, una asociación fue establecida entre el comportamiento de la naturaleza y la especia humana. Esto está claramente ilustrado en “El Libro de los Ritos”, capítulo 4:

“El primer mes de la primavera el viento del este acaba con el frío. Criaturas que han estado en letargo durante el invierno empiezan a moverse. Todas las plantas brotan y crecen. El soberano encarga a sus asistentes que repartan lecciones de virtud y armonicen el mandato gubernamental. Se lanzan prohibiciones sobre la tala de árboles [porque la madera es símbolo de la primavera]. En este mes no se deben llevar a cabo operaciones bélicas, de lo contrario, sin duda serán seguidas de calamidades del cielo (es decir, desastres naturales).”

Las acciones del emperador, por tanto, afectaban directamente el curso natural. Y era resultado directo de esta relación simbiótica entre el emperador y la naturaleza, que el gobierno del emperador estaba legitimado a los ojos del pueblo. Por esto, el título oficial del emperador era “Emperador por el Mandato del cielo y de acuerdo con los movimientos de los cinco Poderes”.

Establecimiento del Modelo Confuciano

El formato de arriba se combinaba con (1) la teoría del Yin y el Yang y (2) la doctrina del Medio, con lo que para el siglo XII a.C. el rey Wen pudo representar simbólicamente el patrón de cambio en el universo en su famosa obra, el Yi Jing o Libro de las Mutaciones. Este fue el modelo cosmológico que Confucio heredó y que investiría de significado moral.

1) La teoría del Yin y el Yang

Originalmente Yang significa luz del sol y Ying oscuridad o sombra. Pronto, sin embargo, pasarían a referirse a dos fuerzas cósmicas opuestas pero complementarias. Yang es el principio universal y masculino que denota lo que es vigoroso, brillante, caliente, seco, duro y activo, mientras Yin es el principio femenino que inspira lo pasivo, dócil, frío, oscuro, húmedo y blando. Es la interacción de estas dos fuerzas la que no sólo produce todas las cosas, sino que también gobierna todos los procesos de cambio.

De acuerdo con las creencias subyacentes en el Libro de las Mutaciones, todo en el universo tiene un principio universal que lo define. De este modo, por ejemplo, todas las paredes deben estar en correspondencia con ciertas especificaciones para ser clasificados como tales, deben ser verticales, sólidas y delgadas, si no, no es una pared. Del mismo modo, casas, vehículos y estaciones del año están definidas por principios universales. Esto también se aplica a los hijos, esposas, reyes y granjeros. Todos se inscriben en principios definitorios universales.

Se alega así que cada uno de estos principios contiene y reacciona a diferentes medidas de Yin y Yang dependiendo de las circunstancias. Por ejemplo, cuando un ministro habla con un soberano debe ser ameno y pasivo, características Yin. Y cuando, en la antigua China, ese ministro regresaba a su casa, y se dirigía a sus familiares, debía comportarse de una forma decidida y firme, características del Yang. Así, la misma cosa o persona puede responder a las fuerzas cósmicas predominantes del Yin y Yang de maneras diferentes dependiendo del momento y circunstancia.

Asimismo, en el Libro de las Mutaciones se establece que el movimiento general de un cuerpo o idea o emoción entre el Yin y Yang se describe por el concepto de lo inverso. Y así, Lao Zi, el fundador del Taoísmo que promueve este concepto, escribe “la oposición es el movimiento del Poder”. Esto significa, por ejemplo, que el movimiento del Sol hacia su cenit (asociado al Yang) precipita su momento inverso hacia el nadir (asociado al Yin). Igualmente, el calor excesivo del verano (Yang) resultará en un movimiento en la dirección opuesta para llevarnos al invierno (Yin). O también, en términos de la historia china, las continuas fluctuaciones del país entre la unificación política (Yin) y la fragmentación (Yang) podría tomarse como evidencia de esta ley. Así, toda clase de cosas oscila entre los polos opuestos del Yin y Yang hacia su término medio.

2) Doctrina del Medio oportuno y regular.

Esta enseñanza proclama que para asegurar la armonía (medio), todo proceso debería darse en el momento y forma apropiados y preparados para que ocurra. Así, el invierno debería empezar en Diciembre, los bebés hablar pasados dos años y la gente joven debería casarse. Si los eventos ocurren conforme a la secuencia natural, entonces la armonía prevalecerá y los acontecimientos, incorporados a este orden armónico, tendrán más posibilidades de ser positivos.

En el siglo XII a.C., las leyes del sistema oculto, la teoría del Yin y Yang y la ley del medio oportuno se sintetizaron en un sistema completo cosmológico y metafísico que queda simbólicamente representado en el Libro de las Mutaciones.

El Libro de las Mutaciones

El Libro de las Mutaciones se compone de 64 imágenes en progresión lógica que plasman cada uno de los posibles cambios del curso del Yin-Yang.  Desde el momento en que cada elemento físico o abstracto de la realidad es susceptible de pasar por estos cambios definidos, el universo entero, pasado, presente y futuro puede verse a través de sus imágenes.

Así se usa el libro: usted va a un practicante para preguntar acerca de un importante evento en su vida. El practicante, después de un largo proceso de  selección de tallos de milenrama, le dirá cuál de los 64 procesos de cambio está controlando el acontecimiento en cuestión. Le mostrará su imagen o “hexagrama” y pasará a explicar las características habituales de del proceso de cambio en su circunstancias, informándole de cuál es el mejor modo de actuar. (En conformidad con la doctrina del medio) para asegurar el resultado propicio del evento.

Las imágenes del Libro de las Mutaciones se llaman “hexagramas”, ya que están hechas de seis líneas. No obstante, es más correcto pensar en los hexagramas como la composición de dos “trigramas” o dos conjuntos de tres líneas cada uno, uno encima del otro. En total hay 8 trigramas, y a base de combinar un trigrama con otro (8x8) se alcanzan las 64 imágenes o hexagramas que dan lugar al Libro de las Mutaciones. Cada trigrama, por su parte, está compuesto por una combinación de tres líneas continuas (yang) o divididas (yin). Y, a la manera de los Cinco Poderes, cada trigrama está asociado a una serie de fuerzas físicas, formando así la representación visual de un universo dinámico e interconectado.

Los conceptos visuales fundamentales se expresan en el popular esquema a continuación. En el centro se encuentran los peces blanco y negro que representan el Yin y el Yang, complementándose para crear un todo, fluyendo el uno en el otro para representar el proceso infinito de cambio. A su alrededor están cada uno de los ocho trigramas, ubicados de la manera que corresponde a sus coordenadas naturales.

 

Cuando lea sobre el Confucianismo y Taoísmo, verá cómo los conceptos principales del Libro de las Mutaciones se encuentran en la raíz de gran parte del pensamiento chino.


 

Imperial Tours, 511 W Orange Grove Ave., Sierra Madre, CA 91024 United States, Tel: +1 626 836 7270, EMAIL